Nominaciones Óscar 2026: Sinners la rompe pero nada está dicho

La 98ª edición de los Premios de la Academia acaba de anunciarse y estamos ante un quiebre histórico con rastros desde los Globos de Oro consolidándose en los Óscar 2026.

Aaron Osoria

81 edición de los premios Óscar
81 edición de los premios Óscar

Sinners hace lo imposible

Ryan Coogler acaba de conseguir algo que solo había pasado tres veces en casi un siglo de cine. Su musical de horror Sinners tiene 16 nominaciones para los Óscar. Eso supera el récord que compartían All About Eve (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016), todas con 14 nominaciones.

¿Qué significa esto? No es solo un número bonito para el titular. Cuando una película consigue nominaciones en mejor película, dirección, guion original, actriz y actor secundarios (Wunmi Mosaku y Delroy Lindo), cinematografía (Autumn Durald Arkapaw), vestuario (Ruth E. Carter), edición de sonido (Ken Diaz, Mike Fontaine, Shunika Terry) y puntuación original (Ludwig Goransson), lo que estás viendo es excelencia transversal. Algo hicieron bien, lógicamente. Muchas cosas, de hecho. No es una película que brilla en un área y se sostiene en lo demás, sino que funciona en todos los frentes.

sinners película con más nominaciones a los óscar

Detrás viene la que para muchos fue la mejor película de 2025, One Battle After Another, de Paul Thomas Anderson, con 13 nominaciones. Este thriller político “cómico” suma mejor película, dirección, guion adaptado y cuatro nominaciones de actuación para Leonardo DiCaprio, Teyana Taylor, Benicio del Toro y Sean Penn. La banda sonora es de Jonny Greenwood, la cinematografía de Michael Bauman, la edición de Andy Jurgensen. Anderson sigue orquestando películas visualmente sofisticadas y narrativamente complejas como si fuera lo más natural del mundo.

El segundo escalón de los Óscar no es segundo de nada…

Tres películas tienen nueve nominaciones cada una y ninguna está para figurar. Frankenstein de Guillermo del Toro brilla en lo técnico con cinematografía de Dan Laustsen, vestuario de Kate Hawley, maquillaje de Mike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey, además de diseño de producción. Del Toro sabe hacer cine hermoso y perturbador al mismo tiempo.

Marty Supreme, de Josh Safdie, es una película sobre tenis de mesa que capturó la imaginación de la Academia. Tiene nominaciones en dirección, cinematografía (Darius Khondji), vestuario (Miyako Bellizzi) y edición (Ronald Bronstein, Josh Safdie). Cuando una película sobre ping-pong consigue nueve nominaciones al Óscar, algo está haciendo muy bien (sí, de nuevo la frase).

Y luego está Sentimental Value, la coproducción noruega de Joachim Trier. Nominaciones a actriz para Renate Reinsve, Elle Fanning e Inga Ibsdotter Lilleaas, dirección, guion adaptado (Joachim Trier y Eskil Vogt) y cinematografía (Olivier Bugge Coutté). La Academia está reconociendo cine europeo en serio, y ya vimos como en los Globos de Oro miró hacia el cono sur de América. ¿Señales? Tal vez…

Hamnet, de Chloé Zhao, cierra este grupo con ocho nominaciones. La adaptación del drama shakespeariano y la tragedia familiar de la obra de Maggie O’Farrell suma dirección, guion adaptado, cinematografía, diseño de producción y maquillaje (Kazu Hiro, Glen Griffin, Bjoern Rehbein).

Mejor película: donde se juega todo

El alma de los Óscar. Las diez nominadas a mejor película son Bugonia (la comedia de Yorgos Lanthimos), F1 (el drama deportivo de Joseph Kosinski), Frankenstein, Hamnet, Marty Supreme, One Battle After Another, The Secret Agent (un thriller político brasileño), Sentimental Value, Sinners y Train Dreams (la pieza lírica de Clint Bentley).

Aquí hay algo que merece atención. Tres películas internacionales en la carrera principal: The Secret Agent de Brasil, Sentimental Value de Noruega, Train Dreams como apuesta por la poesía visual. La Academia está abriendo las puertas y no de manera cosmética. Estas películas están compitiendo de verdad.

La categoría que cambia todo

Por primera vez desde que se creó la categoría de largometraje animado en 2001, la Academia está introduciendo un premio completamente nuevo: Achievement in Casting (Logro en Casting). Verdaderamente ya era. Un buen trabajo en este apartado te potencia un filme y una mala decisión puede destruir toda una narrativa por buena que sea.

Los nominados son Nina Gold (Hamnet), Jennifer Venditti (Marty Supreme), Cassandra Kulukundis (One Battle After Another), Gabriel Domingues (The Secret Agent) y Francine Maisler (Sinners).

¿Por qué importa esto? Porque los directores de casting se convirtieron en rama oficial de la Academia en 2013. Insisto, tardísimo para un oficio que ha moldeado el cine desde que el cine existe. Con unos 160 miembros, sigue siendo una de las ramas más pequeñas. Sin embargo, la demanda de reconocimiento llevaba años creciendo, especialmente después de que los BAFTA introdujeran su categoría en 2020.

Este premio no es para una actuación individual ni es un sustituto de “mejor elenco”. Es reconocimiento al trabajo de seleccionar ensembles cinematográficos completos, desde descubrir actores nuevos hasta orquestar casts masivos. El enfoque está en la calidad del proceso de selección en su totalidad.

Solo directores de casting acreditados son elegibles, generalmente hasta dos por película, excepcionalmente tres en casos de casting especializado. La votación para nominar ocurre dentro de la rama de casting, pero el ganador final lo eligen todos los miembros activos de la Academia que hayan visto las películas nominadas.

Las reglas del juego han cambiado

premios óscar

Junto con la nueva categoría en los Óscar vienen reformas procedimentales que cambian cómo funciona toda la votación.

Primero, todos los miembros que voten en una categoría deben haber visto todas las películas nominadas. O sea, no puedes votar si no has visto todo. Es una regla similar a la que aplican los BAFTA y busca garantizar que las decisiones se tomen con conocimiento directo de todos los contendientes. Lo preocupante es que antes no se hacía…

Segundo, todas las papeletas en la ronda final ahora incluyen los nombres individuales de todos los nominados, no solo títulos de películas. Esto es crucial en categorías técnicas donde históricamente algunos nominados aparecían de manera menos prominente.

La Academia también ha fortalecido el sistema de shortlists para múltiples categorías. Cinematografía ahora pasa por una preselección de 10 a 20 películas antes de llegar a las nominaciones finales. Es un proceso de destilación más riguroso.

Inteligencia artificial: el equilibrio difícil

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La Academia actualizó su lenguaje sobre inteligencia artificial generativa. La política establece que usar IA “no aumentará ni reducirá” las opciones de elegibilidad de una película, pero se valorará explícitamente el peso real del trabajo humano en la autoría creativa. Bienvenidos a la nueva era, y me ahorro el comentario…

Es un equilibrio delicado, eso sí. No hay prohibición categórica que termine siendo anacrónica, pero se mantiene la centralidad del artesanado humano en el proceso de selección. Es la tensión actual de la industria creativa en una regla. Los Óscar no se eximen de esto.

El arma de doble filo cuando se lideran las nominaciones

Cuando una película lidera en nominaciones en los Óscar, suele salir de la noche con varias estatuillas. Pero esto puede convertirse en arma de doble filo en la narrativa mediática.

Las películas con muchas nominaciones tienden a ganar bastante, pero no necesariamente arrasan. Titanic ganó 11 de 14, mientras que All About Eve y La La Land se quedaron en 6 de 14. Entre los títulos con 13 o más nominaciones, es común llevarse entre 4 y 8 premios, con casos excepcionales como The Lord of the Rings: The Return of the King, que ganó 11 de 11.

Ser la más nominada consolida a una película como centro simbólico de la ceremonia. Está presente en casi todos los bloques, se menciona constantemente, se vuelve el parámetro con el que se mide el resto. Ese protagonismo suele traducirse en victorias técnicas y, como mínimo, en uno o dos premios grandes: película, dirección, guion o actuación. En ese sentido, las 16 nominaciones de Sinners son una ventaja objetiva.

Pero cuantas más nominaciones, más expectativa se genera. Si luego “solo” ganas 4 o 5, la prensa y el fandom hablan de “decepción” aunque el palmarés sea sólido. Eso pasó en parte con La La Land. Un alto número de nominaciones también vuelve a la película un blanco de narrativa de backlash. Otras producciones pueden concentrar votos como alternativa simbólica al “gigante”, sobre todo en mejor película.

Muchas nominaciones casi siempre significan muchas victorias, pero también elevan tanto la vara que cualquier cosa por debajo de un dominio tipo Titanic empieza a leerse como fracaso relativo. Cuidado.

Los números no mienten (pero tampoco cuentan todo)

En la historia de los Óscar existe correlación clara entre estar muy nominado y salir con varias estatuillas, pero no es lineal ni garantiza dominio absoluto.

Tomando un conjunto representativo de películas con 10 o más nominaciones (de Gone with the Wind a La La Land), el promedio es de unas 12.7 nominaciones y 7.4 Óscar ganados. Alrededor de un 60% de efectividad.

En esa muestra, la correlación simple entre número de nominaciones y número de premios es moderada. Las películas con más nominaciones tienden a ganar más, pero los extremos como 14 nominaciones no siempre se traducen en proporciones de victoria más altas.

Titanic (14 nominaciones, 11 premios), Ben-Hur (12/11) y The Lord of the Rings: The Return of the King (11/11) muestran casos de hiper-dominio, o sea, muchas nominaciones y tasa de conversión muy alta.

En el otro extremo, All About Eve y La La Land (ambas 14 nominaciones, 6 premios) o The Curious Case of Benjamin Button (13 nominaciones, 3 premios) ilustran el efecto de mucho ruido, menos nueces. Gran presencia en la ceremonia pero con una conversión más baja.

Estadísticamente, ser la más nominadade los Óscar aumenta mucho la probabilidad de ganar varios premios y al menos uno grande, porque indica apoyo transversal en muchas ramas de la Academia. Sin embargo, a partir de cierto umbral, 13 o 14 nominaciones, la relación deja de ser puramente cuantitativa. Entran en juego la fragmentación del voto, el cansancio hacia el frontrunner y la fuerza simbólica de alternativas. Un récord de nominaciones puede convertirse también en presión y en narrativa de doble filo.

Cómo funciona realmente esto

Los Óscar no se deciden el día de la gala, algo que probablemente te imaginas, pero te lo confirmo. La votación ocurre antes, en dos fases bien separadas, y la ceremonia solo anuncia resultados que ya están cerrados.

Votan los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, unas miles de personas divididas en ramas profesionales: actores, directores, guionistas, montadores. Cada rama nomina en lo suyo. Actores nominan actores, directores nominan directores, guionistas nominan guiones, y así. La gran excepción es Mejor Película, donde todos los miembros pueden nominar.

Hay dos rondas. Una para escoger nominados (diciembre-enero como ves ahora) y otra para elegir ganadores (entre el anuncio de nominaciones y la gala de marzo). La votación es online, secreta y auditada por PricewaterhouseCoopers, que recibe, cuenta y guarda los resultados hasta la noche de la ceremonia.

En la ronda de nominaciones de los Óscar se usa voto preferencial, voto único transferible. Los votantes ordenan sus preferencias y los votos se redistribuyen hasta llenar las plazas de nominados.

En la ronda final, todos los miembros pueden votar en casi todas las categorías. En la mayoría gana quien obtiene mayoría simple, y en Mejor Película se mantiene un sistema preferencial para buscar un título de consenso.

Desde que se anuncian las nominaciones hasta la gala, lo que existen son señales indirectas: premios de gremios (SAG, DGA, PGA), Globos de Oro, crítica, campañas de estudio y narrativa mediática.

Lo que realmente está pasando aquí

Esta edición de los Óscar no es solo un año de cine notable. Estamos ante una transición institucional donde la Academia reconoce que el cine es una forma colaborativa extremadamente compleja. El reconocimiento a los directores de casting es por tanto un acto de transparencia sobre cómo se construyen las películas. Antes de la cinematografía, antes del vestuario, antes del sonido, existe el casting. El acto primigenio de darle rostro y voz al relato.

Las reformas de votación reflejan una Academia que busca rigor y equidad. Garantizar que todos los votantes hayan visto todas las películas, que todos los nominados aparezcan igual de visibles, que existan filtros de calidad progresivos. Estas son medidas que apuntan hacia una cultura de decisiones más informada y democrática. Llegó tarde, pero al menos llegó.

Con Sinners abriendo un nuevo precedente en cantidad de nominaciones y una carrera que equilibra cine estadounidense con producciones brasileñas y nórdicas, los Óscar 2026 sugieren una industria en transformación. La excelencia técnica y la diversidad narrativa no son contradictorias. Son complementarias.

La ceremonia de los Óscar será el 15 de marzo de 2026.

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