El Milan ganó 3-1 al Como este miércoles en el Stadio Giuseppe Sinigaglia, en un partido correspondiente a una jornada aplazada de la Serie A 2025-26. Partido con resultado engañoso tras un primer tiempo que sigue dejando síntomas preocupantes para la hinchada.
Aaron Osoria

Milan tuvo un partido complicado

La remontada rossonera llegó después de ir perdiendo 0-1 en los primeros diez minutos, y les permite mantener la presión sobre el Inter de Milán en la lucha por el título. Presión que el mismo equipo se dejó “imponer”. Digo, si la sienten.
Este no fue un partido para lucirse, es otro de esos encuentros que ponen a prueba los nervios, el oficio y esa capacidad de sufrir que tanto valora Massimiliano Allegri, pero que sigue dejando dudas.
El gol tempranero de Marc-Oliver Kempf al minuto 10, tras una jugada a balón parado, pudo haber descarrilado al Milan. No lo hizo, pero gracias a una figura: Mike Maignan. El francés sin dudas está consolidado como top 3 de arqueros en el mundo.
El Como tuvo 2-3 ocasiones de gol que se vieron despejadas por los manotazos supersónicos de Magic Mike. Al final del primer tiempo Christopher Nkunku empató desde los once metros justo (45+1′). El penal, hay que decirlo, fue un “penalito”, pero sancionable, además provocado por un Rabiot intratable que hizo la diferencia en un equipo lleno de líneas grises y poca magia, casi nula. En la segunda mitad el “caballo” se fabricó par de golazos, sellando así la remontada definitiva.
Lo que dejó el partido

El Como de Cesc Fàbregas dominó la posesión con un contundente 68% y generó peligro constante, especialmente a través de Nico Paz. Pero el Milan supo lo que todos los equipos de Allegri saben hacer: resistir, defender con inteligencia (con suerte, con rezos, con todos) y castigar en los momentos justos, únicamente por su calidad individual. Mike Maignan fue clave con ocho atajadas que mantuvieron vivo al equipo cuando más lo necesitaba.
Declaraciones después del partido

Las declaraciones post partido de Fàbregas reflejan la frustración de quien dominó sin conseguir el resultado. “1-3, razón al Milan. Resultadismo, que gusta tanto aquí”, dijo con evidente amargura. Y tiene razón en parte: el fútbol italiano sigue premiando la efectividad sobre el espectáculo.
Pero reducirlo todo a “resultatismo” es quedarse en la superficie. El Milan de Allegri no ganó por suerte. Ganó por contundencia, porque ajustó tácticamente cuando lo necesitaba y porque tiene jugadores que aparecen en los momentos decisivos.
Allegri fue más preciso en su lectura. Habló de un equipo resiliente “que quería el resultado a toda costa”, reconoció abiertamente que “Maignan nos mantuvo vivos” y explicó con detalle los ajustes tácticos: comenzó con una defensa de cuatro aunque en el papel saliera con línea de 3, alternó entre un 4-3-3 y un 3-5-2 según el momento del partido, y tras el 2-1 prefirió “reforzar el mediocampo”, bajando a Leão y Saelemaekers a las bandas para controlar mejor las transiciones. También fue honesto sobre las debilidades: “hay margen de mejora” a pesar del resultado.
Y sí, la posición de Fofana en una especie de mediapunta no ayuda en nada, el francés necesita descanso mental urgente. No le atina a nada. En la primera parte el mediocampo era una pasarela y tampoco es que fuera resolutivo en ataque. Ricci entró mejor, y lo vienen haciendo de esa manera hace un tiempo. No es difícil hacerlo mejor que Fofana en los últimos meses.
Ratings del partido

Mike Maignan: 8.0 – Varias paradas decisivas con 0-0 y 0-1, sostieniendo al equipo y permitiendo la remontada.
Fikayo Tomori: 6.0 – Bastante errático, tuvo un partido con posesión lleno de errores, pero terminó “resolviendo”.
Matteo Gabbia: 6.5 – Partido sobrio, sin lucirse, corrige bien un par de desajustes y gana duelos importantes en el tramo final.
Koni De Winter: 6.0 – Sufre algo en el 1T , mejor posicionamiento tras el descanso, sin errores graves.
Alexis Saelemaekers: 6.5 – Trabajo intenso sin balón, ayudas constantes por fuera y alguna buena conducción para sacar al equipo, roba el balón para la jugada del penal.
Youssouf Fofana: 5.5 – Superado varias veces por el ritmo del Como, impreciso con balón; deja un pasillo en el mediocampo para errar todo en ataque. Un desastre, y la culpa es de Allegri.
Luka Modric: 6.5 – Marca los tiempos cuando puede, buen primer pase y gestión de la posesión, despliegue físico puntual importante, como siempre.
Adrien Rabiot: 9 – Doblete con par de golazos, llegada constante al área y presencia en las dos fases; el que cambia el partido junto con Maignan y mvp del partido.
Davide Bartesaghi: 6.0 – Correcto atrás, pocas concesiones, pero limitado en proyección ofensiva.
Christopher Nkunku: 6.5 – Por el gol, lo único que hizo (agarrar el balón y acertar por muy poco el penal). Sigue poco dinámico.
Rafael Leão: 7.0 – Más importante en el 2T: gana metros, obliga a bascular al Como y participa en acciones de desequilibrio sin llegar a ser determinante. Ofrece una asistencia brillante para el 2-1.
Samuele Ricci: 6.0 – Entra para dar control, cumple en la circulación sin gran impacto creativo.
Ruben Loftus-Cheek: 6.0 – Aporta físico y presencia en la presión, pero participa poco en zonas de finalización.
Niclas Füllkrug: 6.0 – Referencia para aguantar balones y liberar a los mediapuntas, genera choques pero sin ocasiones claras, aunque amplió la cancha en par de ocasiones: hace mucho con muy poco.
N. Athekame: s/c
Ardon Jashari: s/c
El Milan sigue en la mesa del scudetto
Con esta victoria, el Milan se mantiene firme en la segunda posición con 43 puntos, a solo tres del Inter que lidera con 46. La distancia es manejable, sobre todo considerando que el calendario no da tregua. Este domingo 18 de enero, el Milan recibe al Lecce en San Siro, mientras el Inter visita al Udinese. Una victoria rossonera es obligatoria para seguir presionando.
La Serie A 2025-26 se está configurando como una de las temporadas más competitivas de los últimos años en la parte alta de la tabla. El Inter sigue siendo favorito, pero el Milan ha demostrado que tiene lo necesario, cuando quiere, para mantenerse en la pelea. El Milan tiene un portero en estado de gracia, jugadores decisivos como Rabiot y una capacidad para sufrir y remontar que será fundamental en el tramo final de la temporada.
Sólo se te pide, Allegri, menos austeridad, y ser más propositivo cuando se requiera, aunque hoy, como dijo Fábregas en estado amargo, el resultado favorece a Massimiliano. El Allegriball continúa su flujo.
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Arquitecto, profesor y escritor, fundador de Fdh Journal. Dedicado al análisis político, deporte, cultura y filosofía práctica. Promotor de la consigna “pensar como entretenimiento”.


